Diseño en niveles
En este jardín hemos transformado la pendiente en un espacio único gracias a muros en forma de “L” a dos alturas, que evitan la erosión y dan dinamismo al paisaje. Cada piedra fue colocada a mano, creando un muro artesanal con carácter.
El antiguo césped del pasillo lateral se ha convertido en un pasaje de losas de hormigón hechas a medida, rodeadas de vegetación que florece a lo largo del año, con su máximo esplendor en primavera y verano.
Las líneas regulares de las losas aportan armonía al conjunto.
El terreno fue enriquecido con arena y materia orgánica para mejorar la infiltración y potenciar el crecimiento saludable de todas las plantas.












